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Mis Alter Egos

un pequeño blog de una persona afectada

Vivo en Rosario. Para ver televisión por cable acá, se pude optar por tres proveedores:Clarin
Cablevisión, Multicanal y Cablehogar.

Las dos primeras, son propiedad del multimedio más grande de Argentina; la última, es una empresa local.
Muchas veces escuché al momento de optar por una empresa de cable, -No, Cablehogar no pongo porque yo quiero el cable para ver el “fulbo”-.
La razón de esto es que el multimedio más grande del país no le vendía la señal, aunque sea a un precio superior a lo que lo comercializaban, a la empresa local. Simplemente no se lo vendían porque querían ahogarlo, práctica habitual que les había dado resultado en otras partes del país.

Hoy el Fútbol no es más negocio, así que, desde agosto, por Cablehogar se podrá ver TyC Sport.

Cablehogar

Cablehogar pasa el fútbol

D.

PS: No encontré el logo de Cablehogar.

The Lone GunmenDesde siempre, leo Uberbin, porque es uno de los blogs, según mi criterio, más importantes de Argentina. Siempre con la info posta. Y además, lo sigo a @amartino por que tira buenos enlaces y postea fotos de comida.

Hoy, en Uberbin, Mariano escribió uno de los mejores post de los últimos años, por supuesto a mi gusto.

Pero, como es costumbre, nada tiene que ver con lo que les quería dejar, aunque un poquito si. Mariano habla de Fox Mulder, que no es más que el agente del FBI de Los Expedientes X, y de The Lone Gunmen, que no son más que los tres hackers/geeks/frikis/nerdos/paranoicos que lo ayudaban de vez en cuando.

Bueno, tuvieron su propia serie, duro menos que un pedo en la mano, pero la tuvieron. Era una especie de comedia conspiranoica. Zafa, esta bien, pero es cierto, le falta un golpe de horno.

The Lone GunmenBien, en este momento empieza el espoiler. Si no querés enterarte de nada, ponete a descargarla y deja de leer ahora…

Listo, ahora que quedamos los más machitos, les dejo un tip de la serie. El primer capítulo se emitió el 4 de marzo del 2001, 6 meses antes del 11 de septiembre del 2001. Sólo eso.

Como siempre, Torrent y Subtitulos.

D.

P.S: Vean el primer capitulo y después vuelvan a dejarme su opinión

PS2: Un abrazo al negro.

Y no tengo nada que ver!!!

Embarazada por ver una porno en 3D

Embarazada por ver una porno en 3D

Payita les salio

Payita les salio

P.

En el barrio “La Pileta” esto se terminaba a las piñas.

Imagen de previsualización de YouTube

P.

Título raro, algo rebuscado, pero les prometo que va a tener un poco de sentido… al final.
Widget
Hoy se conoce como Widget a pequeños programas que realizan alguna función muy específica. Hay de todo tipo y para las plataformas que se le ocurran. Son muy comunes, son muy famosos y son muy útiles.

Por esto, es muy difícil encontrar información sobre “Widget el guardián del planeta”, un dibujito animado, que, por lo que hable con mis amigos, pasó bastante desapercibido (salvo para los paceños de mi edad que teníamos un compañero, al que le decíamos que era igual). Al pobre marciano los motores de búsqueda lo odian, o por lo menos lo ningunean. Y lo mismo me pasa a mi.

La primer búsqueda que hice en internet, fue mi apellido “Rampo”. La razón? No la se. Quizás es que, como somos tan pocos, estaba buscando más parientes para las mesas de navidad.

En su momento, Altavista no devolvió mas que incoherencias, y cosas sin importancia. O peor aún, algún que otro buscador me sugirió si lo que quería decir era “Rambo”, un estigma en mi vida.
Edogawa
Más tarde conocí Google, y su hiper-mega-fucking-algoritmo de indexación. No podía fallar. Pero todas las búsquedas que hacía, devolvían sitios en Japonés, y muchas veces el nombre de Edogawa Rampo.

Decidí investigarlo un poco. Resulta ser que por aquellos lares este señor es considerado el padre de la novelas de misterio. Tengo el recuerdo de haber pensado que tenia un pariente famoso.

Al seguir investigando descubrí que “Edogawa Rampo” no era mas que un seudónimo,  derivado de la pronunciación japonesa de Edgar Allan Poe. Todo un hijo de mil puta, que se las arreglo para tratar de cagarme la existencia.

En resumen tanto a Widget como a mí, Google nos odia y poco podemos hacer para solucionarlo.

P.

P.S: Hace un par de años María Eugenia tenía exactamente la misma inquietud, busco en Google y me terminó encontrando. Hoy sé que en el norte de la provincia de Buenos Aires, existe un pueblo “Santa Eleodora”, en donde esta lleno de Rampos, y es más, hace poco me nació un homónimo.

Hoy se cumplen 3 años de la muerte “del Negro”, no lo quiero recordar con tristeza, porque a el le debo muchas cosas, pero ninguna tristeza.

Creo que la mejor manera de recordarlo es con un cuento… un cuento de fútbol.

Esta bueno escucharlo a Apo mientras vas leyendo, así, uno puede leer las puteadas que el no podía decir en la radio

Flash required

El pichón de Cristo

Negro

Negro

Te cuento, Macho, que la cargada la hicimos nosotros. Nos largamos a hablar, ¿viste? a farolear. Nos agrandamos, ¿viste? Y… ¿querés que te diga?, al pedo, al reverendo pedo. Porque, después de todo, nosotros no le habíamos ganado nunca, empatamos los dos partidos y fueron partidos parejos, ¿viste? que estaban para cualquiera. Pero, yo no sé, hubo gente que empezó a decir que nosotros la hacíamos de trapo. Y nosotros nos entusiasmamos, agarramos el bochín y, ¿sabés que? el agrande, viejo, el agrande. Entonces ellos se engranaron e hicieron la justa, porque la verdad que estuvieron bien, un día llaman por teléfono al club, hablan con el Tordo y le dicen que querían jugar con nosotros, ya que fuera del campeonato, que querían jugar con nosotros. Que al domingo siguiente que terminara el campeonato hiciéramos un partido en cancha de ellos, en cancha neutral, donde se nos cantaran las pelotas, mirá vos, nos relajaron.

Me acuerdo que el Tordo vino todo cagado adonde estábamos entrenando, a decirnos.
Y… ¿qué íbamos a hacer? Teníamos que agarrar viaje, no nos íbamos a ir al mazo después de todo el quilombo que habíamos armado, te imaginás. Pero la verdad que nos pegamos un sorete bárbaro, porque decíamos: “Estos, ¿sabés qué? nos deben querer pasar por arriba”. ¿Sabés el hambre con que nos debían estar esperando? Además, ellos estaban agrandados porque salían campeones, la gente los seguía por todos lados, nos querían romper bien roto el orto.

Así que te imaginás cuando viene Lopecito, el preparador físico a decirnos que el Pacú se había lesionado, nos queríamos morir. El Pacú será medio loco pero es un arquerazo, es el mejor arquero de la liga, de eso no te quepa ninguna duda, y se nos viene a lesionar un día antes del partido con estos hijos de puta. Porque cuando nos avisaron lo del Pacú ya habíamos aceptado el desafío, porque eso ya era un desafío, ¿viste? un desafío de esos de los pibes y al día siguiente teníamos que viajar a Bombal porque, de última, se había decidido hacer el partido en cancha neutral. ¡Qué lo parió! Te imaginás el quilombo. A un día del partido y sin arquero. Porque el boludón de Medina no lo contábamos; primero, que es un bagre de no creer; después, que ni siquiera había ido a entrenar las últimas semanas y además no sé quién lo había visto con un pedo tísico, por ahí, por Chovet, de pura joda. No le íbamos a ir a hablar del partido porque no nos iba a entender el desgraciado.

¡La mierda! Bueno… ¿qué hacemos? Incluso pensamos en llamar a estos tipos y decirles que postergáramos el partido, que esperáramos hasta que el Pacú se mejorase la gamba, se había jodido la gamba, un tirón. Pero… ¿sabés qué?, lo primero que iban a pensar era que nos habíamos recagado en las patas. Que arrugábamos. Que eran todos versos para ni jugar. En eso cae Manolito, cuando estábamos discutiendo el fato y dice que por qué no lo llevábamos al “Pichón de Cristo”. El “Pichón de Cristo” es un flaco que había jugado una vez en contra nuestro un amistoso, creo que en Máximo Paz. Un flaco, viste, esquelético, las piernitas, mirá, como las patas de esta mesa, te parecía mentira que pudiera atajar.

Yo, personalmente, ni me acordaba cómo atajaba. Me acordaba de la pinta porque, la verdad, era un pichón de Cristo, no le decían al pedo así. Mirá, sería más o menos como el Luis, ¿viste? no sé si no era más flaco. Pero más alto, y más ancho de arriba, bien de arriba, para colmo con el pelo largón y barbita, cagate de risa, el “Pichón de Cristo”.

Te digo que, cuando el Manolito vino con ésa, la mayoría de los muchachos estaba tan en bola como yo uno dijo que ese día había atajado un vagón, pero me perece que lo dijo por decir, pero lo cierto era que la gente de los otros pueblos, decían que el flaco se pasaba. Y eso que ni siquiera había firmado para “San Martín” de Chovet. Sabíamos que estaba ahí, pero no sabíamos si había firmado o no.

Como ya era el día del partido y veíamos que se nos hacía la noche, el pato y el hijo del Pato cazaron la picá y se mandaron para Chovet a traerlo al ñato. Medio que había ¿cómo decirte? un acuerdo con los de “Independiente” de Bigand, de presentar los mismos equipos que habían estado jugando al campeontao. Digamos, no se había hablado de eso pero se daba por sentado que vos no ibas a caerte a jugar ese partido con cuatro o cinco monos de primera, ¿viste?, cuando los muchachos cazan las licencias del verano y se van al campo a hacer algo de mosca. Vos sabés que lo llamo al “Sopita” Martínez, le digo de ir a jugar y el “Sopita” viene como por un tubo. O el “Conejo”. Pero… pero… la joda era jugar con los mismos equipos que se había jugado en la liga. Ahora, en el caso del “Pichón de Cristo”, qué sé yo, podíamos decirles que lo teníamos a prueba para el próximo año, que ya había firmado, no sé. Además, ellos, con tal de no verlo al Pacú atajando para nosotros, cualquier cosa, mirá, que lo lleváramos a Fillol, a cualquiera, iban a aceptar cualquier cosa.

Mirá, no te la voy a hacer muy larga. Fuimos a jugar y era un quilombo de gente. Mirabas detrás del alambrado y te daba miedo. Y ellos estaban con todo, ¿eh? Se habían aguantado una semana sin chupar, entrenando como siempre, sin salir de joda después de haber ganado el campeonato para agarrarnos a nosotros y rompernos el culo.

Y bueno, te la hago corta. ¿Sabés quién nos salvó de que nos cagaran, pero que nos cagaran a goles? El “Pichón de Cristo”. ¡Dios mío lo que sacó ese animal! ¡Hijo de puta! Ellos no lo podían creer y, nosotros, ¿sabés qué? menos. Si vos le veías la pinta al flaco en el arco y pensabas: “acá le pegan un pelotazo en el pecho y lo destrozan al flaco”.

Mirá, le sacó al “Tachuela” un cabezazo de pique al suelo que todavía no lo puedo creer. Un balazo, ¿eh? En un corner apareció el “Tachuela”, ¡qué bien cabecea ese hijo de puta!, entre mil, entre mil que habían saltado y se la pone de pique, abajo. Este se tira y la saca. Dos mano a mano con el wing, el negrito, ese que le dicen “Pacha”. Un voleo… ¡Uy Dios lo que fue ese voleo, me había olvidado! Un voleo que agarró el “Gallego” en el punto del penal, seco, abajo, que éste yo no sé cómo hizo, se tiró y la rechazó con esto, con el antebrazo, yo no sé cómo no se lo quebró, y rebotó como hasta media cancha. Y después, qué se yo, mil, mil porque nosotros no parábamos ni el colectivo, nos pasaban por el lado, nos pegaron un zaino que ni te cuento. Y no fue un ratito.

¿Viste que hay partidos en que por ahí te agarran mal parado y los primeros diez, quince minutos, te cagan a pelotazos?… Acá no. No. Fue así todo el partido, querido, nos dieron un zaino que no te lo quieras creer. Y nada de toquecito o de ole. No. ¿Qué toquecito? Los negros se venían a sacamos los ojos, metían centros y entraban quince, qué sé yo, mil. Los hijos de puta la tenían adentro y nos querían basurear, nos querían pasar por arriba. Decí que estaba el flaco. Increíble. En el último minuto le tapó un bombazo al cinco que yo me di vuelta para no mirar porque dije: “Aquí lo mata”. Y en tiempo de descuento, otra, esa fue la máxima! Ya el área nuestra era un quilombo, estábamos todos ahí adentro. Se arma una de rebotes después de un comer y el ocho de ellos, el “Pantufla”, desde el borde del área, le da fuerte al palo derecho del “Pichón de Cristo”. El flaco se tira… ¡y no va Huguito y se la toca en el aire! Le pega ¿viste? le pega la cadera al Huguito que haba cerrado y le cambia el palo al “Pichón”. Yo la vi adentro, ¿viste? La vi adentro. Porque el flaco ya se había tirado, estaba en el aire cuando Hugo le cambia el palo. Yo no sé, no sé cómo hizo. Giró en el aire… ¿viste como los nadadores cuando llegan al final de la pileta y giran para volver para el otro lado? Este hizo algo así, en el aire, le pegó un manotazo apenitas con la punta de los dedos y la dejó ahí, picando a diez centímetros de la línea. Llegué yo y, ¿sabés qué? le puse tamaña quema que creo que la perdí. La saqué del pueblo. No la quería ver más a esa hija de puta. Y terminó el partido. Los de “Independiente” no lo podían creer. No lo podían creer. Se agarraban el bocho. Se la comieron doblada los hijos de puta, con un nudo en la tapún.

Y bueno, te cuento. En el vestuario, te imaginás, los abrazos con el flaco, con el arquero. Una barbaridad, una barbaridad. Y el flaco, calladito, ¿viste? no decía nada, o se sonreía, tenía tierra hasta en el ojete pobre flaco, si se la había pasado revolcándose. Los muchachos se bañaron y yo me retrasé un poco. Medio porque antes de bañarme estuve como media hora tirado arriba de un banco de la palmera que tenía. Además, me habían pegado un puntín acá, detrás del muslo, que cuando se me enfrió el músculo me dolía como la puta madre.

Después me bañé y me empecé a cambiar. Fue en eso que lo veo al flaco que salía de la ducha. Y fue raro… porque venía con la toalla atada a la cintura, en ojotas, y en eso pasó por debajo de una ventanita donde entraba sol y el sol le dio en la cabeza, ¿viste? y se le formó como una aureola, sabés de qué?, pienso… de ese vapor que te sale del cuerpo cuando terminas de bañarte. Lo estaba mirando cuando veo que tenía las palmas de las manos lastimadas, las dos. “¿Qué te pasa?” le pregunto. “¿Dónde?” me dice. “En las manos”. “Ah, me pisó el nueve”, me dice. Me pareció raro, ¿viste? porque me acordaba que el flaco había atajado con guantes. Después también le viché un raspón bastante fulero por acá, en las costillas. Pero parecía un raspón viejo, de algún otro partido. Después el flaco se cambió rápido, como si estuviese apurado, pero me dio la impresión de que no quería que yo le hiciera más preguntas. Y… ¿sabés lo que se me ocurrió pensar? Eso les lo que te quería contar. Sabés lo que se me ocurrió pensar? Mirá que uno a veces es boludo, porque por ahí el tipo es un tipo tímido y nada más. Pero pensé… “¿Este flaco no andará en alguna fulería, en algo fulero, y no quiere parlarla demasiado?”. Boludeces que a uno se le ocurren. Mirá cómo es uno de jodido, después de todo. Después el flaco se fue y no lo vi más. Lo buscamos, me acuerdo, durante toda la semana, para ver si no quería firmar para nosotros. Y no lo encontramos. Después volvió el Pacú y ya nos olvidamos del asunto.

Roberto Fontanarrosa

C.

P.D: El Pichón de Cristo jugo en Máximo Paz.

Algunos son algo asquerosos.

continúe leyendo…

Frío.

Jul 18

Mimos

Cucharita

M.

Star Trek

Star Trek

Sí, yo soy de la época de Star Trek, la nueva generación. La serie estaba buenísima. En esta época, ya estamos en paz con los Klingons (bueno, con su mayoría), a tal punto que uno de los jefes de seguridad del Enterprise es el teniente Worf. Dije uno de los  jefes, porque, en un principio, la jefa de seguridad era Tasha Yar (cuánto que te amábamos!), quien de todas maneras, duro menos que un pedo en un canasto de mimbre.

En la tripulación,además de Worf y Yar , se destacaban:

William Riker, el segundo al mando, que se tocaba con Deanna Troi, la consejera que tenia habilidades empáticas por que era mitad humana y mitad betazoide (en algún capitulo aparece la madre de Deanna que resulto ser muy putarraca).

El teniente comandante Data, un androide único en su especie, preocupado por su falta de sentimientos; lo que en si es bastante contradictorio. Fue encontrado solo en un mundo desierto (por ahora lo dejamos así no me voy a poner a hablar de Lore).

Ven por que lo digo

Ven por que lo digo

Estaban también la doctora Crusher y su hijo el alférez Wesley Crusher que era algo así como un “ñoño con onda”, que se le ocurría la idea justa para salvar el día.

Además, estaba el jefe de ingeniería, que era Geordie La Forge. Petiso, negro, ciego y además un capo; tenia unos lentes re copados que le permitían ver.

Los enemigos de la tripulación del Enterprise eran:

Los romulanos, con los que a veces estaba todo bien pero era siempre caretéandola.

Los ferengi que son petizos, feos, orejones, con unos dientes asquerosos, una nariz horrible, misóginos y terribles comerciantes.

Picard <-> Borgs

Picard <-> Borgs

Los Borgs, los mas duros enemigos de la federación en esta serie. Son mitad orgánicos y mitad sintéticos, tienen una mente colectiva con lo que todos aprenden al instante de los errores de alguno, con lo que se hacen muy difícil de derrotar.

Otro de los enemigos es Lore, el “hermano” de Data.

Un capitulo aparte lo merece Q (clap, clap, clap), un ser todo poderoso y muy hijo de puta que esta interesado en la humanidad, principalmente, en la humanidad del Enterprise.

Les dejo Torrent y subtitulos de las 7 temporadas. A tomarlo con calma porque son 30 Gigas. Lleva tiempo. Un consejo: vayan bajando de a una temporada, así aplacan la ansiedad. Yo, mientras pueda, voy a estar sirviendo.

D.

Por que no llueve mierda como en Francia

Soretes

P.