En Argentina tenemos muchos próceres, pero realmente tenemos pocos
héroes. De hecho, en nuestra moneda nacional (el peso), el billete de mayor denominación (el de 100) es un homenaje al mayor asesino que vió nacer nuestra patria, todo un “prócer”.
En cambio, si me pedís que saque de mi billetera al mayor héroe de la historia Argentina, yo no voy a poder, porque nunca se acuño una moneda con la cara del Sargento Cabral. De hecho, lo único que yo sé de este Sargento, ademas de su glorioso sacrificio, es que era negro, y esto no lo sé por los libros de historia que se usan en la escuela. En esos, cuando había algún dibujo era bien pálido el hombre… Se ve que no quedaba bien que esta gran nación, hoy exista gracias al sacrificio de un “morochito”.
La cosa es que Cabral en la batalla de San Lorenzo, al grito de “viva la patria, carajo”
(el carajo creo que se lo agregue yo, por que lo que yo diría en esa situación) sacrifica su vida para salvar al General José de San Martín.
Salvando las distancias, los contextos y las banderas, Luis Suarez, hoy en cuartos de final, en el minuto 120 de un partido épico, después de tres rebotes en el área chica, paró un “gol hecho” con la mano, consiguiendo evitar por un rato la eliminación de “la celeste”, pero también consiguiendo un penal y la expulsión.
Se paró el juego, se lo consoló a Suarez, se pateó el penal al medio, fuerte, tan fuerte que casi se rompe el travesaño. Beso de Muslera al palo salvador.
Los penales son una lotería, pero los de celeste y Muslera (de amarillo) como para hacer justicia por su compañero caído en batalla, ganaron la ronda de penales, Muslera se atajo dos y Abreu la pico en el ultimo penal, pero el héroe de esta tarde es Luis Suarez.
P.
