Hace mucho, muchísimo, que escucho que hay que tener cuidado con lo que se lee en Internet, anda a saber quien lo escribe. Bien esto es cierto hasta ahí nomás, por que si lees algo de un blog, sabes quien lo escribe, como piensa, cuanto sabe, por que lo mas valioso que tiene un blogger es su reputación y si es alguien que seguís asiduamente sabes si le importa o no cuidar de ella. Si lo que lees lo sacas de Wikipedia hay mucha, muchísima gente que colabora corrigiendo y controlando cada articulo, justamente para que esta gran enciclopedia no pierda calidad. Ahora si lo que lees lo encontraste con google el orden de los resultados esta definido por un algoritmo para evaluar la popularidad de cada sitio, siguiendo la lógica de que si la masa lo cree cierto debe serlo o por lo menos si el sitio es muy popular debe ser or que da buena información.
Estos tres puntos de acceso a información tienen tres razones lógicas detrás que los hace mas confiables, por lo menos mas que al principio que ni sabíamos quien lo escribe.
Ahora con la misma lógica que desconfiamos podríamos plantear, anda a saber quien escribe el diario, o los noticieros, por decir algo.
Tomemos por ejemplo, el diario La Nación, el segundo diario mas grande la Argentina, es mas achiquemos un poco la cosa tomemos una revista del diario, la revista Ohlalá, una revista apuntada al publico femenino. No voy a pronunciar ningún comentario sobre la relevancia o calidad del contenido solo quiero detenerme en una nota del numero de diciembre de esta revista.
Antes de desarrollar el tema unas presentaciones. continúe leyendo…