
Emo
Voy por la calle,en Córdoba y San Martín me cruzo con cuatro emos, con su pelo tapando sus caras, todos vestidos de negro, con los ojos delineados (si un hombre se delinea los ojos es puto), sin esperanzas, casi, casi sin vida, sigo unos metros mas y me cruzo con un grupito de floggers, unos pendejos total y absolutamente superficiales, con casi nada en la cabeza, y los pantalones caídos, (los hombres que usan los pantalones mostrando los calzoncillos, son por lo menos pelotudos), ni siquiera atino a escuchar algún comentario de alguno de los dos grupos, las veces que intente me dio tanta vergüenza ajena que tuve que leer un libros de Galeano, escuchar a Dolina y ver tres capitulos de proyecto G para recuperar el raciocinio.
Me voy pensando que le habrá pasado al mundo para que los adolescentes de hoy no

Cumbio
tengan esperanzas, no tengan compromisos, no tengan ilusiones.
Que habrá pasado en los 90s aparte del menemato para que los jóvenes pierdan todas las ilusiones, primero pensé en el culpable habitual, las drogas, pero en mi época había tanta como ahora, y antes mucho mas piensen los 80s, los 70s, los 60s, con esa progresión bien valdría deducir que lo que faltan son drogas.
Llego a San Martín y San Luís, paso por el Monumental (me disgustan los cines copiados de estados unidos, a lo Mc Donalds y me molestan los amontonamientos de gente, o sea no me gustan los cines de los shoppings) y miro la cartelera, las películas que hay son una bosta, las únicas que valía la pena ver eran las argentinas (esta bueno, esta muy bueno que en Argentina se este haciendo tan buen cine).
Y ahí me di cuenta cual es el problema de la juventud de hoy, que es lo que diferencia a
Emo Genial
un pusilánime Emo de un respetable Ramonero, a un mediocre Flogger de un estético Glam, el patético cine de hoy a los pendejos les quito la ilusión, la falta de ideas del cine contemporáneo hizo que los capitalistas de Holliwood le echen mano a las viejas buenas historias e intenten crearles un principio, un origen, hicieron películas explicando cada detalle de la vida anterior de los personajes de las grandes películas, si acabaron con las conjeturas pero también arruinaron las sorpresas.

Soy tu padre
Si un adolescente decide ver la saga completa de la guerra
de las galaxias, va a comenzar a verlas por supuesto por la amenaza fantasma y cuando llegue al Imperio contraataca, no se va a sorprender cuando Darth Vader diga “Luke soy tu padre” y eso señores es un crimen, atenta contra la ilusión de un joven, eso hace de una fantástica trilogía una mas o menos buena saga de seis películas (quise poner hexalogia, por que me parecía una palabra muy grosa pero resulta que no existe).
Cerdos capitalistas de Holliwood vuelvan a crear buenas películas y dejen de revolver los armarios para ver a que les pueden escribir un principio que están arruinando nuestra juventud.
P.
Si un adolescente decide ver la saga completa de la guerra